Forquetas de Basibé

El splitboarding permite llegar a sitios no accesibles dentro de las zonas cercanas a una estación de esquí y snowboard, sin tener que caminar muchas horas y teniendo cerca los servicios de una estación como aparcamiento, restauración y seguridad. Cerler es una estación increíble en cuanto a terreno accesible con splitboard, sin tener que hacer las grandes pateadas que en el Valle de Benasque realizamos. Y, rápidamente, puedes encaminarte a cualquiera de las zonas que rodean el valle como Ardonés, Basibé, Cibollés o Pico Cerler. Un día de finales de marzo, el objetivo era subir al pico Basibé, pero la visibilidad, los cambios de nieve y que al final me quedé solo en la excursión, me hicieron decidir subir hasta las Forquetas de Basibé e intentar hacer una bajada por esta zona. Antes de comenzar a patear, pude coger el telesilla de Basibé y dirigirme frente a la zona que quería bajar, para comprobar como estaban de nieve las forquetas y la pala que está a sus pies. El objetivo era bajar la forqueta con orientación más al noreste si tenía la nieve suficiente; en caso contrario haría una buena bajada de “soul riding” en la pala que pasa bajo dichas forquetas. Lo bueno de estar en una estación es que puedes quedar con un amigo para que cuando bajes te saque unas fotos. Aquel día quedé con Álex Carballo.

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Bajo las Forquetas en Cerler.

Cuando llegué arriba, coloqué mi splitboard en modo descenso, llamé por el walkie a mi colega Álex y… 3, 2, 1, abajo!

En marzo la nieve es cambiante y en ese día las mejores condiciones estaban en las zonas orientadas al noreste. En principio iba a subir en splitboard por detrás de las Forquetas de Basibé, pero cuando intenté subir, había zonas muy venteadas y con nieve muy dura, por lo que la mejor opción fue ponerme los crampones y esperar hasta arriba de esta pala donde se perdía la inclinación para poner de nuevo las pieles a mi splitboard. La ascensión fue rápida y una vez allí comprobé que no había nieve ni calidad suficiente como para bajar. Así que decidí subir hasta la pala que se pone a los pies de las forquetas para hacer una buena bajada en polvo y sin muchos riesgos. ¡Allí la nieve se veía bien y pude dibujar una línea divertida! Por lo tanto, coloqué mi splitboard en modo descenso y… ¡un buen freeride! Levantando polvo hasta las pistas de la zona de Basibé en Cerler. Pensé que en la temporada siguiente tendría de nuevo la posibilidad de intentar subir a las Forquetas de Basibé para dibujar allí una línea. La montaña es así, a veces lo que llevas planeado no se consigue a la primera. Lo importante es seguir subiendo y bajando con una sonrisa en la cara.

Buenas líneas.

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